
























La mayoría de los bebedores de té conocen la influencia del cambio de estación en la naturaleza del té. Si el té es un buen amigo, la tetera es un vecino, y degustarlo es socializar con buenas personas. En la mesa, la tetera es el anfitrión y la taza el invitado, y ambos cantan en armonía. La forma de beber té en las cuatro estaciones también es diferente. En primavera, elige un té brillante; en verano, un té tranquilo; en otoño, el té más adecuado es el té suave; y en invierno, hierve una tetera de té tibio de árbol viejo, que resulta refrescante.