

Los amortiguadores viscosos son dispositivos pasivos de control de vibraciones que disipan energía y dependen de la velocidad. Popularmente se les puede entender como "amortiguadores de alto rendimiento" especialmente diseñados para edificios o puentes, al igual que los amortiguadores de las suspensiones de los automóviles, pero su escala y rendimiento son mucho más potentes.
Su función principal es convertir la energía de vibración fuerte (como la energía cinética causada por terremotos o vientos fuertes) en calor y disiparla a través del efecto de amortiguación del medio viscoso interno (como el aceite de silicona), protegiendo así la seguridad de la estructura principal.













