
Las brocas de dientes esféricos son herramientas esenciales para la construcción de minas y la perforación de túneles. Se fabrican mediante un proceso de prensado en frío con carburo cementado (como acero de tungsteno) y poseen características de resistencia al desgaste, resistencia a altas temperaturas y resistencia al impacto. Su estructura única de dientes esféricos (comúnmente de 4 a 7 dientes) puede romper eficientemente la roca dura y es adecuada para equipos como perforadoras de aire, equipos hidráulicos y martillos de fondo.
Los productos son ampliamente utilizados en:


















