


El principio de funcionamiento central de un actuador electrohidráulico es utilizar aceite hidráulico como medio de trabajo. Un motor impulsa una bomba hidráulica para generar aceite a presión, que luego empuja el pistón en un cilindro hidráulico, logrando así el movimiento de la carga. Todo el sistema consta de tres partes: una unidad de potencia, una unidad de control y una unidad de actuador. Estas partes trabajan juntas para garantizar el funcionamiento normal del actuador. La unidad de potencia es responsable de suministrar aceite hidráulico, la unidad de control es responsable de regular el caudal y la presión del aceite hidráulico, y la unidad de actuador convierte la energía hidráulica en energía mecánica. Este diseño hace que los actuadores electrohidráulicos tengan alta eficiencia y estabilidad durante la operación.
















