

Los durmientes de hormigón (también conocidos como traviesas de hormigón) son componentes clave de la estructura de la vía férrea utilizados para reemplazar los durmientes de madera tradicionales, y se prefabrican de hormigón armado. La siguiente es una introducción detallada a los durmientes de hormigón:
Alta durabilidad: El material de concreto es resistente a la corrosión y a los insectos, con una vida útil de hasta 50 años o más, superando con creces la de los durmientes de madera (aproximadamente 15-20 años).
Alta estabilidad: Peso elevado (aprox. 200-300 kg/pieza), puede reducir eficazmente el desplazamiento de la vía, adecuado para ferrocarriles de alta velocidad y transporte de mercancías pesadas.
Bajo costo de mantenimiento: No requiere tratamiento anticorrosivo regular, lo que resulta en una mejor economía a largo plazo.
Amigabilidad ambiental: Reduce el consumo de madera, pero el consumo de energía en la producción es relativamente alto (se deben considerar las emisiones de carbono).
Tecnología pretensada: Configurado internamente con barras de acero de alta resistencia, pretensado para mejorar la resistencia a la flexión y a la fisuración.
Forma transversal: Generalmente trapezoidal o rectangular, con una base ancha para distribuir la presión y una parte superior estrecha para encajar en el riel.
Sistema de fijación: Agujeros pre-reservados o piezas de hierro pre-empotrados para instalar sujetadores de clip elástico o pernos para fijar los rieles de acero.

















