



Las traviesas de cemento se utilizan ampliamente en la construcción de vías férreas. Tienen buen aislamiento, alta estabilidad, no se ven afectadas por condiciones externas como el clima y la temperatura, no se pudren y tienen una larga vida útil. Estas características las hacen adecuadas para instalaciones de vías férreas que requieren estabilidad a largo plazo. Además, la amplia disponibilidad de materias primas para las traviesas de cemento, sus especificaciones uniformes y su elasticidad constante han respaldado firmemente su posición en la construcción ferroviaria. Las traviesas de cemento se curan con vapor y se moldean en una sola pieza, lo que da como resultado un exterior liso y un interior duro, y contienen múltiples barras de acero de refuerzo.
Usos de los durmientes de hormigón
La función de los durmientes de hormigón es: fijar el ancho de vía del trazado ferroviario, soportar la carga de peso de los rieles de acero y los vehículos que pasan, distribuir y transferir uniformemente la carga de presión de la vía a la subrasante, y mantener la estabilidad y el funcionamiento suave de la vía.
Clasificación de durmientes de hormigón
Los durmientes de hormigón se pueden dividir en tipo anillo en U y tipo perno y abrazadera según su método de instalación.
Los anillos en forma de U de los durmientes de hormigón son convenientes para instalar los rieles. Simplemente coloque el riel de acero entre los dos anillos en forma de U, coloque una almohadilla de goma debajo y luego use un martillo grande para golpear hacia abajo los anillos en forma de U para presionar el riel de acero.
El durmiente de cemento de perno y abrazadera utiliza pernos en T que pasan a través de agujeros reservados desde la parte inferior del durmiente y se aseguran en la parte superior para sujetar la abrazadera, que presiona contra el riel de acero. Un durmiente requiere 4 juegos de pernos, 4 abrazaderas y 2 almohadillas de goma. Este tipo de durmiente es conveniente para el mantenimiento y se puede reutilizar.
















