


Las luces a prueba de explosiones para carreteras son equipos de iluminación diseñados específicamente para ubicaciones industriales donde están presentes gases explosivos como el metano y el polvo de carbón. Su diseño central cumple con los estándares de seguridad a prueba de explosiones, asegurando que no causen explosiones cuando se utilizan en entornos inflamables y explosivos.
El uso principal son fuentes de luz LED, con una eficacia luminosa de hasta 100 lm/W y una vida útil generalmente entre 10,000 y 100,000 horas. Algunos modelos que utilizan fuentes de luz de descarga de gas de alta eficiencia tienen una vida útil de aproximadamente 10,000 horas. Los modelos LED tienen una degradación lumínica ≤5% en dos años, un índice de reproducción cromática >90 y una excelente penetración en la niebla.
Características eléctricas
El voltaje de entrada es mayormente de diseño de amplio rango (80-260V AC), adaptándose a las fluctuaciones de voltaje en el pozo. El rango de potencia cubre de 18W a 100W, con un flujo luminoso de 70-100lm/W. Fuente de alimentación con controlador de corriente constante, equipada con funciones de protección contra sobretensión/sobrecorriente/sobretemperatura.
Instalación y mantenimiento
Requiere operación e instalación profesional. Las conexiones de los cables deben sellarse para garantizar el rendimiento a prueba de explosiones. Desconecte la alimentación antes del mantenimiento. Al reemplazar fuentes de luz o componentes, preste atención a la integridad de la estructura a prueba de explosiones. El período de garantía es generalmente de 3 años para la unidad completa y de 1 año para la fuente de luz.





