

Los tornillos de púas son fijaciones cruciales en el sistema de vía férrea. Su función principal es conectar de forma segura el riel de acero a la traviesa (o losa de vía), garantizando la estabilidad y seguridad de toda la estructura de la vía. Se empotran en la traviesa atornillándolos, utilizando su estructura helicoidal única y su material para crear una sujeción fuerte y resistencia a la extracción.
Esta potente función de conexión puede mantener eficazmente la precisión del ancho de vía y evitar que los rieles de acero se desplacen o deformen bajo las inmensas fuerzas longitudinales y laterales del tren. Ya sean los frecuentes impactos de los trenes de alta velocidad o la enorme presión de los trenes de carga pesada, los tirafondos helicoidales pueden garantizar que los rieles de acero se fijen de manera estable en sus posiciones predeterminadas, proporcionando una base de rodadura suave y segura para el tren. Al mismo tiempo, también es un componente clave del sistema de fijación, que trabaja en coordinación con componentes como las grapas elásticas para amortiguar y absorber colectivamente las vibraciones e impactos generados durante la operación del tren, extendiendo así significativamente la vida útil general de la estructura de la vía.








