


El polipasto hidráulico a prueba de explosiones es un equipo de elevación especialmente diseñado para entornos peligrosos. Se utiliza ampliamente en lugares peligrosos como minas de carbón, la industria química, el petróleo y la generación de energía donde hay presencia de gases inflamables o polvo. Su característica principal es el uso de accionamiento hidráulico y la fabricación de las piezas críticas de fricción con materiales especiales (como bronce de aluminio, bronce de berilio) para garantizar que no se generen chispas durante la operación, asegurando así la seguridad operativa.
Este tipo de equipo tiene ventajas como ser a prueba de explosiones, bajo ruido, transmisión suave y gran capacidad de carga. Se utiliza a menudo en sistemas de transporte auxiliar subterráneo, como cuando se usa junto con polipastos de monorraíl, y también puede completar tareas de elevación de forma independiente. La carga de rotura de la cadena debe alcanzar más de 6 veces la carga nominal, y el ruido debe controlarse a ≤85dB(A).

















