La función principal de una geomembrana es prevenir la filtración de agua, detener la infiltración de contaminantes en las aguas subterráneas y el suelo, y proteger el medio ambiente de la contaminación. Las geomembranas de HDPE tienen características como resistencia a la corrosión, alta resistencia a la tensión, alta resistencia a la tracción a la rotura, buena resistencia al agrietamiento por tensión ambiental, excelente resistencia a la corrosión química, un amplio rango de temperatura de operación y una larga vida útil. Por lo tanto, se utilizan en grandes cantidades en proyectos como vertederos de residuos, estanques de tratamiento de aguas residuales y presas de cenizas, previniendo eficazmente la infiltración de sustancias nocivas y protegiendo la seguridad ambiental. Además, el espesor de la geomembrana debe seleccionarse en función de la profundidad del embalse, generalmente entre 0.3 mm y 2.0 mm. Para proyectos privados a pequeña escala, como estanques de peces, generalmente se recomienda usar geomembrana negra de material nuevo con un espesor entre 0.3 y 0.5 mm.








