

Los detectores de fallas en rieles son equipos clave utilizados para detectar defectos internos y superficiales en los rieles ferroviarios y se usan ampliamente en el mantenimiento diario de ferrocarriles convencionales, ferrocarriles de alta velocidad y transporte ferroviario urbano. Realizan pruebas no destructivas de partes como la cabeza, el alma y el pie del riel utilizando tecnología ultrasónica, permitiendo la detección oportuna de peligros para la seguridad como grietas, poros e inclusiones, asegurando así la seguridad de las operaciones de los trenes.
Los detectores de fallas en rieles utilizan las características de las ondas ultrasónicas que se propagan en el metal. Cuando las ondas sonoras encuentran grietas o defectos dentro del riel, generan señales reflejadas. El detector de fallas recibe y analiza el tiempo, la intensidad y las características de la forma de onda de estas señales para determinar la ubicación, el tamaño y el tipo del defecto. El principio es similar a un examen de "ultrasonido modo B" en medicina. Para asegurar un buen contacto entre la sonda y el riel, se utiliza un acoplante (como agua o un líquido especial) para llenar el espacio durante la inspección, reduciendo la atenuación de la señal.





