



Durante el check-in y el manejo en el aeropuerto, las maletas se arrastran, apilan y frotan, haciéndolas propensas a rayones en la carcasa exterior y dejando numerosas marcas. La cubierta protectora aísla la fricción directa, previniendo el descascarillado de la pintura y la aparición de densas marcas de roce, manteniendo así el aspecto de nueva de la maleta. Es especialmente adecuada para maletas de carcasa dura.