La geomembrana juega un papel importante en la construcción de biodigestores de biogás, siendo su función principal garantizar el efecto de sellado y la estabilidad estructural del biodigestor. La geomembrana es un material polimérico con buena impermeabilidad y durabilidad química, que previene eficazmente la fuga de lodos de biogás y la fuga de gas. En los proyectos de biodigestores de biogás rurales, la aplicación de geomembrana no solo mejora la eficiencia de la fermentación del biogás, sino que también beneficia la protección del medio ambiente, evitando la contaminación de las aguas subterráneas y el suelo.
Los digestores de biogás suelen utilizar un sistema de geomembrana de doble capa, con la capa inferior para la prevención de filtraciones y la capa superior como capa protectora. Durante la construcción, el fondo del estanque debe nivelarse y compactarse antes de colocar la geomembrana para garantizar una base sólida. Después de colocarla, las juntas se tratan mediante soldadura por fusión en caliente o adhesivos especiales para garantizar la continuidad de la capa de membrana. Además, la geomembrana debe cubrirse con una capa protectora, como geotextil o arena, para evitar daños por objetos punzantes.
Los biodigestores de biogás que utilizan geomembranas tienen ventajas como un corto período de construcción, una larga vida útil y un bajo costo de mantenimiento. La flexibilidad del material se adapta a la deformación del terreno, reduciendo el riesgo de daños causados por el asentamiento. Sin embargo, la calidad de la geomembrana y el proceso de construcción afectan directamente el rendimiento de sellado del biodigestor de biogás, por lo tanto, se deben seleccionar productos calificados y operados por profesionales. El uso correcto de geomembranas no solo mejora la eficiencia de la producción de biogás, sino que también contribuye al uso sostenible de la energía.












