El Radar de Penetración Terrestre (GPR) es una tecnología geofísica de exploración no destructiva basada en ondas electromagnéticas de alta frecuencia. Con sus ventajas principales de ser no destructivo, altamente eficiente y tener alta resolución, se ha convertido en una herramienta fundamental en el campo de la detección subterránea. Su sistema se compone principalmente de una unidad central, una antena transmisora, una antena receptora y una terminal de procesamiento de datos. La frecuencia de operación suele estar entre 10 MHz y 2.6 GHz, y la profundidad y resolución de detección se pueden equilibrar ajustando la frecuencia.Su principio es irradiar ondas electromagnéticas pulsadas de alta frecuencia en el suelo a través de una antena transmisora. Cuando las ondas electromagnéticas encuentran una interfaz entre medios con diferentes constantes dieléctricas, se generan señales reflejadas y refractadas. Después de que la antena receptora capta las señales, estas son procesadas por la computadora central para generar un diagrama de sección transversal intuitivo, basado en el cual se pueden inferir la profundidad, la forma y el material de los objetivos subterráneos.Esta tecnología tiene amplias aplicaciones, cubriendo escenarios como la inspección de subrasantes y túneles en ingeniería civil, la localización de servicios subterráneos en obras municipales, la exploración no destructiva de sitios arqueológicos, la investigación de riesgos de desastres geológicos y la detección de la extensión de la contaminación ambiental, proporcionando un soporte de datos estructurales subterráneos precisos para diversos campos.