

Durante la gasificación, licuefacción o combustión del carbón, se produce una gran cantidad de aguas residuales de proceso (conocidas como "agua negra" o "agua gris"). Estas aguas residuales contienen:
Partículas sólidas: polvo de carbón sin reaccionar, ceniza, partículas de catalizador, etc.
Sustancias nocivas: Contaminantes disueltos como fenoles, cianuros, nitrógeno amoniacal, metales pesados, etc.
alta temperatura.
Si se descarga directamente, causará una grave contaminación ambiental. Por lo tanto, el propósito principal del sistema de separación de cenizas de carbón y escoria es:
Lograr la separación de escoria y agua: Recuperar los residuos sólidos (escoria) para su utilización o eliminación, y purificar el agua para su circulación y reutilización.
Reciclaje de Recursos Hídricos: Maximizar el consumo de agua dulce, lograr la "descarga cercana a cero".
Proteger el equipo aguas abajo: Prevenir la deposición y el desgaste de partículas sólidas en tuberías, bombas e intercambiadores de calor.
Recuperación de calor: Utilizando el calor residual de las aguas residuales.















