


Los desvíos son el equipo de conversión central de las líneas ferroviarias, utilizados principalmente para permitir que los trenes y las locomotoras se muevan de una vía a otra, completando la desviación, convergencia y cambio de dirección de la línea. Se utilizan ampliamente en estaciones, patios de clasificación, áreas mineras y centros ferroviarios, y pueden lograr operaciones de paso, adelantamiento y maniobras de trenes, así como la planificación flexible de rutas de circulación. El diseño racional de los desvíos puede mejorar la capacidad de la línea, optimizar la organización del transporte y garantizar la entrada y salida ordenada de los trenes, los giros y los cambios de vía. Al mismo tiempo, también es un componente clave para la conexión de vías y necesita tener un rendimiento estable y fiable para garantizar la circulación fluida y la seguridad de la conducción cuando los vehículos cambian de vía, lo que lo convierte en una instalación indispensable e importante en los sistemas de vías ferroviarias y mineras.










